IMAGINA


Imagina que tu cuerpo y tú sois amigos. Imagina todos los
millones de células que lo componen, desde las más sencillas hasta las más
complejas, todas trabajando en armonía para ti. Imagina todos tus órganos
funcionando sin descanso para mantener tus funciones: para que respires, para
que bombee tu corazón, para que hagas la digestión, para que tu cerebro se
mantenga activo… Imagina tus músculos, equilibrando y combinando sus tensiones
para dar soporte a cada uno de tus movimientos, a las expresiones de tu cara, a
tu respiración, a tu forma de caminar, a tu forma de hablar y a tus silencios…

Imagina que tienes tu cuerpo presente y lo cuidas. Imagina
que lo alimentas como necesita. Imagina que le permites realizar sus funciones
sin prisa y sin agobios: que le das tiempo a digerir adecuadamente los
alimentos, que le respetas los momentos de ir al baño, que le concedes el
descanso que necesita, que le proporcionas los momentos de calma y el contacto
con la naturaleza que le son vitales…

Imagínate queriendo a tu cuerpo, enviándole mensajes de
agradecimiento y de ternura en lugar de mandarle pensamientos de odio o de
culpa. Imagínate sintiendo que todo ese engranaje maravilloso y perfecto
trabaja cada segundo de toda tu vida, solo para ti. Imagínate siendo uno con la
imagen que ves en el espejo. Siente la felicidad de ese reconocimiento: eres
tú, eres completo y libre. Tienes todo lo que hace falta para estar vivo.
¿Puede haber algo más importante?

Imagina que el mundo está lleno de vidas en armonía. Imagina
que cada ser que se cruza en tu camino es un ser de luz. Imagina la preciosa
energía que irradian las plantas, los animales, la tierra, y cada uno de los
seres vivos que habitan este planeta. Imagínate sintiéndote uno con todo lo que
te rodea, y participando con tu vida de la inmensidad de la creación.

Imagínate renunciando al lamento y a la culpa. Imagínate siendo
consciente de todos los milagros que te ocurren cada día, y de lo que hay de
mágico en cada pequeño hecho cotidiano. Imagínate dándote cuenta de que no hay
tiempo para las quejas y el miedo… solo hay tiempo para la felicidad.

Imagínate creando realidades con tu pensamiento…

CREES = CREAS



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