ELIJO SER FELIZ AHORA


Amanece un día cualquiera. Me levanto de la cama y
sencillamente decido que hoy voy a ser feliz. Tengo ganas de tener un gran día.

Un simple vistazo al mundo y todo parece en contra de mi
decisión. El ser humano como especie parece haber seguido en su historia el
peor camino posible. Resulta increíble que este planeta vivo pueda seguir
soportando todo lo que le hacemos. Sin embargo, y siendo consciente del
desastre que me rodea, en este preciso momento opto por la felicidad.

Un instante de reflexión…

ELIJO

Nuestra vida consiste en tomar decisiones. Cada vez que
tomamos una, renunciamos a otra o a muchas otras. Por ejemplo, elijo poner la
TV y entonces renuncio a leer un libro, a pasear o a pasar un tiempo conmigo
mismo. Elijo ir a trabajar y entonces renuncio a quedarme en casa, a ir a
cualquier otro sitio, a tener que justificar mi ausencia. Elijo querer a mi
pareja y entonces renuncio a querer a otra persona o a dejarle.

La clave es que, queramos o no, seamos conscientes de ello o
no, somos soberanos de nuestra vida, elegimos. Y también somos responsables de
nuestra elección. Sea cual sea el resultado que esta tenga. Cada elección tiene
sus consecuencias, que no son buenas ni malas, son simplemente lo que sigue a
nuestra decisión. Hay consecuencias inmediatas y consecuencias que tardan un
tiempo en manifestarse, pero todos los hechos se relacionan.

Darme cuenta de que elijo es darme cuenta de que soy el
único que diseña mi vida. Las obligaciones que pensamos que el mundo nos impone
no son más que las consecuencias de decisiones que hemos tomado antes.

SER FELIZ

Miro en Internet cómo se define la felicidad. Todos sabemos
lo que es, pero probablemente no hay dos personas que la definan igual. La
mayoría de las definiciones que veo se refieren a “la satisfacción que produce
conseguir lo que queremos”, y esa idea me chirría un poco. Yo creo que
conseguir lo que queremos produce algo como “sensación de deber cumplido” o de
“completar una etapa”, pero no felicidad. Para mí felicidad como concepto se
parece más a algo como “paz interior”, una especie de sensación de equilibrio
interno en armonía con el todo. Por otra parte, la definición que basa la
felicidad en conseguir cosas me parece materialista y muy inestable: siempre
queremos más.

Así que cuando digo que ELIJO SER FELIZ, lo que estoy
eligiendo es un pacto conmigo mismo: de todas las formas posibles de ser,
escojo la que me mantiene en lo que realmente SOY. Escojo no dejarme engañar
por lo externo, escojo mi esencia.

AHORA

Este momento es lo único que existe. El pasado ya pasó y el
futuro no ha llegado. Todo lo que nos mantiene fuera del presente son
elaboraciones mentales a las que somos adictos. Nos encanta “estar preocupados”
por cosas que sucedieron o que suponemos que sucederán. Eso hace que nos
perdamos la sorpresa del momento.

El mundo es distinto si estamos atentos al ahora. Vivir en
presente nos capacita para reconocer la magia de las cosas cotidianas, para
percibir el encanto de las cosas pequeñas, para conocer realmente a las
personas… Vivir en presente es ver el mundo con la mirada de los niños, como un
inmenso campo de juego lleno de misterios por descubrir.

Dedicado al milagro de la vida que es mi sobrina Lucía, de
la que tanto estoy aprendiendo, y con mi más sincero agradecimiento a sus
padres por haber hecho posible la magia.

Saludos y hasta el próximo post.


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