CIRUGIA INTEGRAL


La mayoría de mis pacientes saben que desarrollo mi trabajo
de una forma “algo diferente”. En cierto modo, este blog nació debido a que esa
diferencia planteaba una necesidad de comunicación más amplia que la que
permitía el contexto habitual de las consultas. Me importa mucho escuchar lo
que el paciente viene a contar, me importa entender las interrelaciones entre lo
que piensa, lo que siente y lo que le pasa, y me importa en general intentar
ayudarle desde un punto de vista más amplio que el que suele ser esperable en
el actual sistema “de salud”.

En el post anterior contaba el proceso que me llevó a
replantearme mi forma de vivir y sobre todo mi forma de entender y sentir mi
vida. Consecuencia lógica de ese proceso y del aprendizaje que empezó hace
cuatro años y continúa, ha ido tomando forma en mi interior y proyectándose a
mi realidad, también una forma diferente de ejercer mi profesión. Conocer las
enormes posibilidades de otras visiones de la salud – enfermedad me ha llevado
a preguntarme: ¿por qué no ofrecer a mis pacientes la posibilidad de
aprovecharse de algunas de estas posibilidades?

Esas dos ideas serían el concepto básico de la CIRUGIA
INTEGRAL, tal y como la entiendo, primero una relación entre el cirujano y el
paciente que permita iniciar de verdad el camino de la sanación, y segundo abrir
al máximo las posibilidades de mejorar las condiciones en que el paciente
afronta la cirugía y luego se recupera de ella. Esto implica muchas cosas: la
buena relación inicial es una de ellas, otra de ellas sería la excelencia
técnica en la intervención propiamente dicha, y otra de ellas sería la atención
al postoperatorio con una visión holística.

La clave es: ¿por qué no? Todos sabemos que los fármacos
siempre tienen efectos secundarios. Y además no resuelven todos los problemas.
Por otra parte, unos conocimientos básicos de la relación con nuestro cuerpo, y
unas técnicas muy sencillas pueden mejorar mucho la recuperación
postoperatoria. Esto no es nada nuevo. Muchos hospitales en todo el mundo ya
están aplicando “medicina complementaria” a muchos procesos. Mucha literatura
científica está demostrando las ventajas de técnicas como el yoga o el
mindfulness en el postoperatorio de muchas intervenciones. Esto lo expliqué en
un editorial el año pasado:

LA MAGIA DE LA CIRUGIA: PONIENDO EL FOCO EN EL PACIENTE, DE
LA MINIMA INVASION A LA CIRUGIA INTEGRADORA

http://www.seclaendosurgery.com/secla/index.php?option=com_content&view=article&id=552&Itemid=490

Todo esto parece muy obvio, pero en realidad implica un
importante cambio de conciencia. Abrir la puerta a otros mecanismos de curación
que no se consideran “científicos” por la ciencia oficial implica una apertura
mental que no es frecuente entre mis compañeros médicos (aunque cada vez lo es
más, afortunadamente). Y a veces tampoco se da en los pacientes. Cada persona
tiene sus creencias y su forma de entender la vida. Y el “paradigma científico”
está muy bien sostenido y perfectamente defendido por intereses muy poderosos.

En el siguiente video explico mi visión de todo este asunto:

https://youtu.be/-j5qqNN_xic



Hay mucho que aprender y poco tiempo. Me considero
privilegiada por poder ganarme la vida aprendiendo y ayudando a otras personas,
desde esta perspectiva integradora que tiene tantas ventajas, y que sin duda
llegará a ser práctica habitual en poco tiempo.

Saludos. Hasta el próximo post.

Dedico este post a TODOS MIS PACIENTES, con mi
agradecimiento por su confianza y por hacer que este trabajo me apasione cada
día más



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