UNA MIRADA DIFERENTE SOBRE EL CANCER
Cada vez que llega a mi consulta un paciente con diagnóstico
de cáncer (lo cual desgraciadamente es cada vez más frecuente), hago el
ejercicio emocional de intentar ponerme en su lugar. Procuro conectar con la
persona que tengo delante, escucho cómo describe sus síntomas y su situación, e
intento hacerme cargo… cada persona reacciona de un modo distinto ante una
noticia tan demoledora. Y en cada caso, es un reto apasionante poder estar ahí
y poder ayudar. El aprendizaje continuo y la experiencia van proporcionando
herramientas que hacen que el manejo de estas complejas situaciones sea un poco
menos difícil, pero lo más importante, en mi opinión, es ser capaz de
proporcionar una escucha humana, una cercanía que sea como una mano tendida en
un momento tan complicado.
Este tema es muy delicado. Cada año aumenta la incidencia de
muchos cánceres, a pesar de que se supone que estamos en la “sociedad del
bienestar” y de que toda la propaganda con que nos bombardean pretende hacernos
creer que “hemos evolucionado mucho” y “vivimos muy bien”. ¿Entonces por qué
estamos tan enfermos? ¿Por qué dependemos tanto de los fármacos? ¿Por qué hay
tantas enfermedades degenerativas, y tanto cáncer…?
Desde hace un tiempo vengo aprendiendo versiones diferentes
de la oficial sobre distintos aspectos del cáncer. Y quiero resumir aquí mi
punto de vista en este momento, sin hacer ningún juicio, solo para aportar un
conocimiento diferente y desconocido por la mayoría en nuestro entorno (no así
en muchas otras partes del mundo). Para que cada uno investigue y aprenda si lo
considera oportuno.
¿Qué es el cáncer?
¿Por qué ocurre?

Oficialmente se nos explica (a los médicos y a toda la
población) que el cáncer es una enfermedad que se debe al crecimiento
descontrolado de un grupo de células, a veces formando un tumor (cánceres
sólidos, como el de páncreas o el de colon) y a veces no (cánceres linfáticos o
cánceres de la sangre). En ambos casos, este crecimiento puede extenderse a
órganos vecinos o a distancia, viajando por la sangre. ¿Por qué ocurre esto? La
tendencia científica actual considera que el problema es genético. Se estudian
los genes que “producen” los diferentes cánceres y se orienta el tratamiento en
esa dirección. Eso nos cierra toda posibilidad de curación que no sea
farmacológica. La ciencia nos convence de que somos víctimas de nuestros genes.
Sin embargo, existe una enorme cantidad de investigación que
considera otras posibilidades. No es solo investigación reciente, algunos
trabajos son muy antiguos. Pero por alguna razón no nos llega. Por ejemplo, en
el año 1931, OH Warburg recibió el Nobel de Medicina por su tesis sobre las
causas del cáncer describiendo que las células cancerosas viven en un entorno
ácido y carente de oxígeno, al contrario que las células sanas (ver el post
DIETA ALCALINA en este Blog).
En este sentido, vamos a comentar dos líneas de pensamiento:
–
EL CÁNCER COMO MECANISMO DE SUPERVIVENCIA DEL
ORGANISMO (1)
¿Y si el cáncer fuera la
respuesta del organismo al desequilibrio celular que provoca nuestro modo de
vida? ¿Y si fuera nuestra alimentación, nuestra continua exposición a tóxicos,
a contaminación, a ondas electromagnéticas… lo que provoca que las células
tengan una respuesta de supervivencia en forma de crecimiento descontrolado?
Más aún, ¿y si la exposición a pensamientos, sentimientos y emociones negativas
a que nos sometemos durante toda nuestra vida también tuviera esa consecuencia?
Esta reflexión puede parecer
absurda, pero muchos autores han escrito y trabajan con esta premisa. Y hay
otro motivo para darle credibilidad: todos los médicos que escuchan a sus
pacientes saben de la íntima relación que hay entre emociones y enfermedad.
Además a nadie se le escapa que “somos lo que comemos”.
–
EPIGENÉTICA: MODIFICAR LOS GENES (2)
El término “epigenética” fue
acuñado por CH Waddington en 1953 para referirse a las interacciones entre
genes y factores ambientales que se producen en los organismos. Hoy en día se
sabe que los genes son activados y desactivados por factores ambientales
externos, y en esto tiene un papel muy importante el mal llamado “ADN basura”
(ver el post EL ADN Y LA COHERENCIA en este Blog).
Si nuestro entorno físico y
social (y esto incluye nuestra relación con nuestro cuerpo y con nosotros
mismos) interviene de forma decisiva en cómo se expresan nuestros genes,
entonces puede ser que no seamos tan víctimas de ellos. Puede ser que seamos
más responsables de lo que pensamos de lo que nos pasa, incluida la enfermedad.
Cáncer y alimentación

Hoy en día existen numerosas evidencias de que existe una
relación entre el cáncer y la alimentación. Pero no solo el cáncer digestivo y
no solo es evidente que una buena alimentación puede prevenirlo. La epigenética
actúa todo el tiempo, incluso cuando el cáncer ya ha hecho su aparición.
Vamos a poner como ejemplo el cáncer colorrectal, uno de los
más frecuentes. América del Norte, Europa, Australia y los países ricos de Asia
(como Japón o Singapur) presentan índices muy altos de cáncer colorrectal,
mientras que Africa, el resto de Asia, y la mayor parte de América Central y
Sudamérica tienen una incidencia muy baja. ¿A qué se debe esta diferencia?
Muchas investigaciones han apuntado que los factores medioambientales (entre
ellos la dieta) desempeñan un papel preponderante en la génesis del cáncer
colorrectal. Cuando una persona migra de una zona con bajo riesgo de cáncer a
otra con alto riesgo, asume una mayor predisposición a contraer la enfermedad
durante dos generaciones. Esto significa que la dieta y el estilo de vida son
causas importantes de esta dolencia. Un estudio publicado hace casi 30 años
demostró la relación entre el cáncer de colon y la ingesta de carne. Mayor
ingesta de carne se asociaba con mayor ingesta de azúcar y menor ingesta de
fibra (3).
Deberíamos ser conscientes de que el hecho de que nos
bombardeen a diario con propaganda sobre las excelencias de las bebidas
azucaradas, la carne procesada y los dulces no significa que todo eso sea bueno
para nosotros. Solo significa que hay una potente industria alimentaria que
cada año quiere aumentar sus beneficios. ¿Alguien ha visto alguna vez un
anuncio de una manzana ecológica?
Por supuesto, no pretendo obligar a nadie a cambiar sus
hábitos. Eso es una decisión estrictamente personal. Pero si quiero invitar a
una seria y profunda reflexión: ¿qué clase de humanidad estamos construyendo
con los hábitos que creamos en nuestros niños?
Actualmente hay abundante información sobre la nutrición y
el cáncer (4,5).
Cáncer y emociones

Un médico alemán llamado Ryke Geer Hamer, especialista en
Medicina Interna, vivió en el año 1978 un fuerte impacto emocional causado por
la muerte de su hijo de 19 años. Este fue alcanzado por un disparo efectuado
por un aristócrata alemán en el transcurso de una fiesta celebrada en un yate.
El hijo del Dr. Hamer se encontraba durmiendo en la cubierta de un barco
cercano. Esta trágica muerte, unida a la investigación judicial posterior,
afectó profundamente a la familia Hamer. Cuatro meses después, RG Hamer
desarrolló un cáncer testicular y su mujer, también médico, un cáncer de mama,
a consecuencia del cual murió en 1985. Era muy evidente que había una relación
entre el cáncer y todo lo ocurrido. Y este fue el inicio de las investigaciones
de RG Hamer, que culminaron en la llamada “nueva medicina germánica”.
Hoy en día estos conceptos han evolucionado de la llamada
biodescodificación (identificar el conflicto biológico causante de la
enfermedad, descodificándolo, y ayudando al paciente a resolverlo en su origen)
a la llamada bioneuroemoción, que pone el énfasis en la íntima relación que hay
entre las emociones y nuestros sistemas inmunitario y nervioso. RG Hamer tuvo y
tiene numerosos seguidores, médicos y pacientes. Y además no ha sido el único
que ha llamado la atención de la comunidad científica y de toda la población
sobre la importante relación entre las emociones y la enfermedad (6). Cada vez
hay más profesionales, médicos y no médicos, que aportan una perspectiva
diferente a la “oficial” (7-11). Esta visión diferente de la enfermedad enlaza
además con la evolución de otras disciplinas, como la física cuántica. El poder
de las creencias: mientras el paciente está convencido de la existencia de sus
síntomas, está preso de una realidad en la que “estar enfermo” es el dato esencial…
pero una enfermedad no puede instalarse sin que un receptor la esté aceptando
(12).
Reflexión final
Me pongo del lado de cada uno de mis pacientes.
Escuchándoles, intento ayudarles en su proceso de curación. Intento
transmitirles confianza y seguridad, pero también les hago darse cuenta de que
solo ellos pueden sanarse.
Vivo en un maravilloso momento de transición. Algún día todo
lo que he contado en este post no será novedoso ni llamará la atención de
nadie. Ahora saber todo esto y tener que hacerlo compatible con mi profesión y
con mi aprendizaje “oficial” es un reto increíble que asumo cada día.
BIBLIOGRAFIA
1.
Moritz A. El cáncer no es una enfermedad sino un
mecanismo de supervivencia. Ed. Obelisco 2007. ISBN 9788497773706
2.
Carey N. La revolución epigenética. Ed.
Intervención Cultural 2013. ISBN 9788415216230
3.
Campbell TC y Campbell TM II. El estudio de
China. Ed. BenBella 2012. ISBN 978-1-935618-78-2
4.
Fernández O. La nutrición y el cáncer. En
Internet: https://www.youtube.com/watch?v=NJVVnat18CA
5.
Fernández O. Alimentación durante la quimio y la
radioterapia. En Internet:
–
Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=_bl1LjMpsS0
–
Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=xbgq1_Lzbzo
6.
Dr. Hamer. El origen del mal (TVE 1995). En
Internet:
–
Parte 1: https://www.youtube.com/watch?v=3oTKKhcmqvI
–
Parte 2: https://www.youtube.com/watch?v=PiguIn6kkq8
–
Parte 3: https://www.youtube.com/watch?v=BtNSGhLH_2U
–
Parte 4: https://www.youtube.com/watch?v=ZmvV4IRByF4
–
Parte 5: https://www.youtube.com/watch?v=2Vfbof5Y7Gc
–
Parte 6: https://www.youtube.com/watch?v=yqTgay4x7LY
7.
Fleche C. Mi cuerpo para curarme. Collection
Parole. En Internet: https://onedrive.live.com/view.aspx?Bsrc=Share&Bpub=SDX.SkyDrive&resid=49697B1DA6D26460!1915&cid=49697b1da6d26460&app=Word&authkey=!AizkU0lW8tfTyHM
8.
Fleche C. El origen emocional de las
enfermedades: cómo identificar la causa psicológica de los trastornos de la
salud. Ed. Obelisco 2015. ISBN 9788416192311
9.
Levy JP y Fleche C. Protocolos de retorno a la
salud. Ed. Gaia 2014. ISBN 9788484454984
10.
Corbera E y Marañón R. Tratado de
biodescodificación. Ed. Indigo 2011. ISBN 9788496381834
11.
Corbera E y Marañón R. Biodescodificación. El
código secreto del síntoma – Diccionario Guía Biológico. Ed. Indigo 2012. ISBN
9788496381872
12.
Chopra D. Curación cuántica. Las fronteras de la
medicina mente – cuerpo. Ed. Gaia 2013. ISBN 9788484455127