¿POR QUÉ ENFERMAMOS?
“… la enfermedad es, de hecho, quien mantiene al hombre en estado de
pureza y lo ampara de los ataques de las legiones de Satán”.
El Zohar (Libro del Esplendor)
La enfermedad como mensaje del cuerpo
Lo
interesante de la frase que antecede es que está escrita en El Zohar, texto
fundamental de la Cábala y un tratado de conocimiento teosófico, místico y
espiritual. La Cábala es una sabiduría ancestral de más de 5000 años de
antigüedad, muy desconocida, que estudia y profundiza en la creación y en el
conocimiento personal.
Más que
entender la frase de forma literal, sugiero pensar en esa relación que se
apunta entre la enfermedad y la espiritualidad (“estado de pureza”). Realmente
yo creo que, a diferencia de lo que aprendemos en las facultades de Medicina y
de lo que la propaganda cientificista (o sea “más papista que el papa”) nos
transmite, la mayoría de las personas, y casi todos los médicos, sabemos o
intuimos de algún modo que la enfermedad es algo más que “mala suerte” o
“casualidad”. Y tampoco es simplemente causada por la genética o por los
factores ambientales.
La clave es qué
concepto tenemos de nosotros mismos. ¿Somos cuerpos “animados” (visión
materialista)? ¿Somos almas encarnadas (visión espiritual)? En cualquiera de
ambos casos, ¿qué relación tenemos con nuestro cuerpo? ¿Lo escuchamos? ¿Lo
cuidamos? ¿Le prestamos atención? ¿Lo queremos?…
Basta con
escuchar cómo cuentan las personas lo que les pasa (mis 30 años de experiencia
con esto lo avalan) para darse cuenta de que existe una relación evidente entre
las emociones, el pensamiento y la enfermedad. No puede ser de otra manera
porque somos energía. Todo es energía.
El origen emocional de la enfermedad
La
enfermedad se produce cuando “nos desalineamos”, es decir, cuando deja de haber
sintonía entre lo que sentimos, lo que pensamos, lo que decimos y lo que
hacemos. Cuando nos engañamos y cuando pretendemos engañar. Cuando no somos
armónicos.

Nuestro
cuerpo físico es solo la expresión en el mundo material de nuestro cuerpo
energético (en realidad, de nuestros cuerpos energéticos, porque son varios).
Todos nuestros cuerpos están en equilibrio constante. Así que cualquier
síntoma, cualquier problema en el cuerpo físico es la manifestación final de un
proceso que empezó mucho antes.
Nada es
casual. Todo sigue un orden y tiene un sentido. Eso es lo que hay que buscar:
¿qué intenta comunicarme mi cuerpo con este síntoma, con esta enfermedad? Pero
hay que ser honrados, hay que escuchar y hay que tener la valentía de mirarnos
cara a cara, algo que muchas veces no es fácil. Hay que buscar la coherencia. Y
además hay que hacerse responsables del proceso. En realidad nadie puede curar
a nadie. Los médicos solo podemos ayudar a que cada cual haga su propio
proceso. Lo demás son patrañas, autoengaño, trampas del sistema.
Nueva Medicina Germánica.
Biodescodificación. Bioneuroemoción
(Ver post
UNA MIRADA DIFERENTE SOBRE EL CANCER)
Hay muchos
investigadores, médicos y científicos que han trabajado y siguen trabajando (en
realidad, cada vez más) en diferentes aspectos de este tema (ver la
bibliografía del post antes mencionado). Aprovecho la oportunidad para expresar
mi agradecimiento a uno de los grandes pioneros, el Dr. RG Hamer, fundador de la
Nueva Medicina Germánica, que ha fallecido recientemente.
Me parece
muy importante cualquier aportación que se haga para “desmitificar” la medicina
ortodoxa. Creo que en este momento ya no se puede mantener el hermetismo de las
posturas cerradas y paternalistas (“usted tiene que hacer lo que le digo, que
yo soy el que sabe”). Nuestra posición, la de los profesionales, tiene que ser
más abierta, más cercana al paciente, más honesta y mucho más humilde.
Ver video
CIRUGIA INTEGRAL:
https://www.youtube.com/watch?v=-j5qqNN_xic

Dr. RG Hamer. GRACIAS
Sin embargo,
tampoco abogo por las posturas radicales de ningún tipo. Cada persona debe
tomar sus decisiones y actuar de acuerdo con sus creencias y con su
aprendizaje. Como explico en el video, creo que lo lógico y lo más inteligente
es aprovechar todas las opciones a nuestro alcance. Utilizar todo aquello que
esté en coherencia con nosotros mismos, y sobre todo aprender a gestionar el
miedo y la culpa, para que no interfieran con el proceso de acercamiento a las
señales de nuestro cuerpo.
Dedico este post a Lucila, una mujer
luchadora y valiente que he tenido el privilegio de tratar recientemente.
GRACIAS POR SER.
Saludos.
Hasta el próximo post.