IGNATIA AMARA O LA CALMA INTERIOR

Hace varios años que estudio y utilizo la homeopatía como un
complemento para aquellos pacientes que están de acuerdo en utilizarla. Creo
que tiene muchas ventajas y en muchas ocasiones permite evitar o disminuir la toma
de otros medicamentos que tienen diversos efectos secundarios.

El aprendizaje de esta disciplina es complejo. Hay que
dedicarle tiempo, estudio e interés. Y hay que aprenderse la acción general, las
características y las indicaciones clínicas de un montón de medicamentos, para poder
manejarlos en las diferentes situaciones clínicas. En realidad es mucho más
difícil que la medicina “alopática estándar” porque tiene en cuenta al paciente
como un todo, y no solo sus síntomas.

El principio fundamental de la homeopatía es la “similitud”.
Cuanto más se parecen el paciente y su problema a las características del
medicamento, mejores los resultados. “Lo similar cura a lo similar”.

Desde que utilizo la homeopatía en mi consulta (junto con
otras opciones como probióticos y 
fitoterapia, además de la medicina alopática tradicional), he podido
comprobar los enormes beneficios que proporciona a mis pacientes. Puedo
resolver problemas para los que antes no tenía recursos y puedo ayudarles a
mejorar mucho los resultados de la cirugía, cuando esta es necesaria. 

Esta entrada al Blog es un humilde homenaje a IGNATIA AMARA,
un medicamento homeopático que todos necesitamos en algún momento en el mundo de
caos que vivimos. Es tan increíble cómo funciona que entre mis pacientes ya
tiene muchos seguidores. Lo utilizo para manejar el estrés de los días previos
a la cirugía, pero muchos pacientes deciden seguir contando con él para los
días en que parece que “todo está en contra”. Proporciona una calma suave,
desde el interior, poniendo distancia entre el conflicto y la persona, y
haciendo que esta se implique menos en lo que ocurre. 

Haba de San Ignacio

Ansiedad, depresión, miedo, espasmos, cefaleas, trastornos
del sueño… son problemas que desgraciadamente proliferan en todas las consultas
médicas. Somos víctimas de la falta de presencia.

LA ENFERMEDAD ES FALTA DE PRESENCIA

Ignatia nos ayuda a volver al centro. Es el silencio en
medio del bullicio, la calma en medio de la tempestad. Obviamente, se trata de
una ayuda, no de una cura milagrosa. El trabajo fundamental, como siempre, como
repito cada día en la consulta, lo tiene que hacer el paciente. Queramos o no,
la solución a lo que nos pasa, pasa por hacernos responsables de ello. Además
hay muchos otros medicamentos que, como Ignatia, pueden contribuir a mejorar
los síntomas del paciente. La elección de uno u otro está en manos del médico
experto que conoce sus efectos y que conoce a su paciente.

GRACIAS a todos los pacientes / amigos que estáis
contribuyendo al GRAN CAMBIO

Saludos y hasta el próximo post

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